Es domingo y he quedado con uno de los playboys para comer fuera y después dar una vuelta por el Parque más grande y conocido de aquí (podéis buscar su nombre en google, lo omito para evitar salir en las búsquedas). Creo que ya os he comentado que los playboys van en taxi a todas partes, aunque esta vez conseguí convencer a este para ir caminando hasta el parque. Una vez allí nos dimos una vuelta y la verdad es que está genial. Es un respiro en medio del agobio de la ciudad. Te puedes encontrar gente de todo tipo: parejas paseando; personas en patines, bici o monopatín; negros bailando hip hop; más negros jugando al basket; etc. La vegetación es autóctona e impresionante: hay palmeras, platanos, bambú y otros cientos de especies cuyo nombre no conozco (igualito que en Galicia que en las zonas de esparcimiento sólo hay eucaliptos y, con mucha suerte, pinos). También hay un lago en el centro con unos chorros a presión muy chulos. Pasear con el playboy es una auténtica agonía. Está todo el tiempo pendiente de los posibles peligros: una bici que puede atropellarnos; una persona que puede robarnos; gente que no le tienen buena pinta… En el parque estuvo bastante tranquilito, pero en el camino de ida y de vuelta no paraba de protestar... encima estaba "reventado" y yo lo hice caminar más de la cuenta (4 horitas de nada, estuvimos paseando)..
Después del parque nos fuimos a tomar una caña. Como le comenté el tipo de los ambientes que me gustaban, me llevó a tomar una cerveza a una zona supuestamente “alternativa”. El sitio no estaba mal, pero al final, más de lo mismo: el personal de uniforme; vienen a recibirte a la puerta; te sientan en la mesa, etc (otro sitio pijo más, vamos).
El garito no estaba muy lejos de casa (20 minutos a pie). A las 8 de la tarde nos despedimos y menudo el disgusto que se llevó cuando le dije que me volvía andando.
Playboy: No puedes ir sola a estas horas; es domingo y está todo cerrado; vete en taxi que es cerca; pagamos el taxi a medias si quieres… (¡Qué pesadilla!)
Al final me salí con la mía y me fui caminando. ¿Y qué vi en la calle? Pues bastante gente paseando: padres con sus hijos; algunas parejas; policías cada dos por tres… Llegué a casa sana y salva una vez más, y tuve que enviarle un mensaje al playboy, como siempre, para que el hombre se quedase tranquilo (uffffff).
¿Cuatro horas paseando?? Mala!!, Abusadora!! pobre hombre, lo mismo no se le pasan las agujetas en cuatro días, je, je!! Me alegro de leer que por la calle hay gente normal y no sólo delincuentes y asesinos, creo que no debes bajar la guardia pero tampoco pensar que estás en "the walking dead". Un abrazo.
ResponderEliminarAl principio tenía bastante miedo. Ahora, a veces, tengo miedo de no tener miedo y de que se me vaya demasiado la pinza... Tengo que conseguir el término medio
EliminarEl término medio es el correcto, seguro que lo puedes conseguir, algo habrás aprendido de tu costilla... a fijarte más en la gente ¿o no?
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