domingo, 26 de mayo de 2013

CENA CON LA SIMPÁTICA Y COMPAÑERO DE FACULTAD

(23 de mayo)


Esta tarde, cuando llego a casa, La Simpática me propone ir a cenar con ella y un chico que estudió con nosotras que está aquí de viaje de negocios. Compañero de Facultad y ella habían sido novios durante uno o dos años cuando estábamos estudiando. Yo también lo conocía, aunque bastante superficialmente, pero recuerdo que era un chico muy majo, agradable, que siempre tenía una sonrisa en la cara.

Llegamos al lugar de la cita, que es muy cerca de nuestra casa, pero él él no está. Ella empieza a ponerse muy nerviosa y me comenta:
La simpática: Ya hay que esforzarse para llegar tarde quedando cerca de su hotel .Seguro que se ha perdido o le ha dado mal la dirección al taxita... (bastante cabreada)
Yo: Pero si viene en taxi, igual pilla tráfico.
La Simpática: ¡Qué tráfico si el hotel está a cinco minutos de aquí!
Yo: Bueno... ¿Dónde vamos a ir a cenar?
La Simpática: Pues aquí enfrente, yo no estoy para moverme mucho, que se muevan los demás (con cara sonriente pero maligna)
Cuando llevamos esperando 15 minutos, el chico llama por teléfono:
La simpática: Espera ahí, espera ahí, que ya voy yo (con voz de enfadada). Bueno, no, ven tú, que quedamos donde te dije (más enfadada todavía).
En menos de un minuto el chaval aparece todo sonriente y sorprendido por verme  (se ve que no le había dicho nada de que yo estaba aquí). Nos da un abrazo y ella lo mira con cara de culo. Él le trae un regalo que dice que podemos compartir para matar saudades (tiene forma de botella).
La Simpática: Ya lo abriré al llegar a casa que ahora no me apetece (con cara muy seria).

Entramos en el restaurante, y comenzamos a hablar de su trabajo, de las ciudades que ha estado visitando estos días, y de lo difícil que es conseguir contratos en Brasil (trabaja como comercial para una empresa española).
Compañero de Facultad: Ya he venido unas cuantas veces, pero a los brasileiros les cuesta mucho confiar, y las pocas oportunidades que surgen no las vemos claras porque tenemos miedo a perder dinero.
La Simpática: Pues con miedo no vais a ningún lado. Yo creo que si te envían a ti solo es porque  no tienen mucho interés en trabajar aquí. No creo que consigáis nada, la verdad. Los que saben buscarse la vida sí consiguen pero vosotros no sabéis
Compañero de Facultad: Bueno, es que la empresa no está muy boyante de dinero, y aunque conseguimos algo en otras partes de Sudamérica, necesitamos más contratos para poder sacar beneficios e invertir en Brasil.
La Simpática: Si la empresa no está dispuesta a invertir no le auguro un gran futuro, se irá a pique tarde o temprano (dando ánimos al chaval, muy bien Simpática)

Seguimos conversando, y acabamos cambiando de tema:
Compañero de Facultad: Bueno, ¿y qué tal por aquí? ¿Cómo lleváis lo de la inseguridad?
La Simpática: ¿A qué te refieres con eso? ¿Por qué preguntas por la inseguridad? (seca y borde)
Compañero de Facultad: Porque se dice que esta es una ciudad muy peligrosa y...
La Simpática: Esta es una ciudad como otra cualquiera, si sabes moverte no tienes por qué correr peligro. Si eres idiota y vas enseñando tu reloj de oro y tu móvil por la calle te atracan, claro. Y si eres imbécil y andas solo por la calle a las 12 de la noche (imbécil como yo...) pues, lógicamente, corres riesgos y es altamente probable que te pase algo.

(Él ya no sabe cómo desviar la conversación)
Compañero de Facultad: ¿Y habéis estado en alguna favela? A mí me gustaría visitar una...
La Simpática: ¿Para qué coño te gustaría visitar una favela? ¿Qué se te pierde allí? ¿Quieres ver pobreza? Pues apúntate a una ONG y vete a África!!! ¿Qué te crees, que visitar una favela es como ir a un zoológico?
Compañero de Facultad: No, no, no lo decía por eso. Me gustaría visitarla para tomar conciencia de las cosas que pasan y de la situación que viven allí dentro (el chaval ya no sabe como salir del paso y dice lo primero que se le ocurre)
La Simpática: ¿Tomar conciencia de qué? Son pobres, viven fatal. Ya está, no necesitas saber nada más. Si quieres colaborar, lo único que puedes hacer tú es darle pasta a una ONG y punto porque no te imagino yéndote de aventura a ayudar...
Compañero de Facultad: ¿Simpática, te pasa algo hoy? ¿Has tenido un mal día o algo?
La Simpática: Pues no, estoy bien, he tenido un día bueno. ¿Por qué lo dices? (con tono amenazador)
Compañero de Facultad: No, por nada, porque te veo un poco tensa...
La Simpática: Pues no estoy nada tensa, no sé de dónde sacas eso (con actitud bastante tensa)

Mientras hablamos, en las pocas ocasiones que yo intervengo, ella me sonríe, y ME TRATA BIEN. Se ve que como ya tiene a otra víctima no necesita ser borde y desagradable conmigo.
Compañero de Facultad: Bueno, como veo que este tema tampoco te gusta voy a cambiar otra vez. ¿Qué tal de chicos? ¿Tenéis novio? (ooooh, noooo!!! vas a meter la pata otra vez...)
Chincheta: Sí, yo tengo novio, ahora está en España, vendrá en un mes y pico. ¿Y tú? ¿Qué tal?
Compañero de Facultad: Pues yo ahora mismo no tengo nada, estoy solo... (la miramos, y...)
La Simpática: Yo no hablo de mi vida privada (dioooosss, como los famosos, ella es igual, sólo quiere que la conozcan por su trabajo, no por su vida privada)

La Simpática va al baño y nos quedamos solos Compañero de Facultad y yo.
Compañero de Facultad: ¿Qué le pasa a esta tía? ¿Es siempre así? ¡Es insoportable! ¿No sonríe nunca?
Chincheta: Bueno, es así, más o menos... Creo que no debiste preguntarle por los novios... No fue un buen tema (riéndome)
Compañero de Facultad: Ningún tema de los que saqué fue buen tema. Y a mí no me gusta discutir. Y cada cosa que decía, me la contradecía... y encima súper seria, no sonrió en ningún momento...
Chincheta: Bueno, debatir tampoco es malo...
Compañero de Facultad: Yo no digo que sea malo. Tú y yo, por ejemplo, estamos hablando o debatiendo ahora, me estás sonriendo, y me haces sentir cómodo. Pero ella me hablaba de modo desagradable y amenazador constantemente. ¡No sé cómo la aguantas!
Chincheta: Bueno... (realmente no la aguanto mucho)

Nos despedimos de él. Se dan dos besos bastante fríos y a mí me planta un súper abrazo (téngase en cuenta que es amigo de ella, no mío). Cuando vamos caminando hacia casa me dice:

La Simpática: Ya me imagino lo que es la botella... seguro que es crema de orujo, y odio la crema de orujo...
Chincheta: Pero puede ser cualquier cosa, igual es vino... Estaría bien que fuese vino... ¿Por qué crees que es crema?
La Simpática: No te hagas ilusiones, no va a ser vino. Creo que es crema porque ya me la trajo otra vez que estuvo de visita , y no va a a innovar, ¡me trajo lo mismo, fijo!
Chincheta: Quizás sea licor café, que es de tu tierra...
La Simpática: Tú crees que este tío sabe de dónde es el licor café? Es un ignorante, no tiene ni puta idea de nada...
Chincheta: Bueno, todo el mundo en Galicia sabe de dónde es licor café... Y además, yo no creo que sea un ignorante, pero tú lo conoces mejor que yo...
La Simpática: Créeme, es un ignorante...


Cuando llegamos a casa, abre la botella, y La Simpática tiene razón, es crema de orujo.

Lo siento Compañero de Facultad, metiste la pata por milésima vez: a La Simpática no le gusta la crema de orujo. En la próxima ocasión tráenos una botella de albariño, ¡porfa!, aunque es posible que no la vuelvas a llamar, ¿verdad?


8 comentarios:

  1. Yo creo que a la Simpática en cualquier momento le va a dar un ataque de nervios, la vais a llevar al hospital y al fin allí le van a diagnosticar su enfermedad mental... "no hablo de mi vida privada", ¡con un colega? ¡qué bueno!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El pobre Compañero de Facultad cada vez se ponía más nervioso, y decía cosas menos razonadas, y con La Simpática hay que pensar muy bien lo que se dice y lo que se pregunta... Por eso, que mi estrategia de estar callada no es mala del todo...

      Espero no tener que llevarla al hospital... Al hospital otra vez nooooooooo...

      Eliminar
  2. Dios!!!! Dios!!! Como sales a cenar con esa loca? Ni compañero de facultad ni leches...

    ResponderEliminar
  3. Por cierto, la botella te la regalaría, no???...Mira bien q aún tenga el precinto, y en ese caso, brinda a tu salud!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Salí porque insistió un poco, y prefiero estar de buen rollo: es más cómodo...
      La botella no sé dónde está, pero ya le daremos unos tragos algún viernes :D

      Eliminar
  4. Con los nervios de esa mujer se podría alimentar de corriente eléctrica a todo Sao Paulo. Yo hubiera aprovechado que se fue al baño para irme con el compañero de facul y la crema de orujo y dejarla plantada. Santa paciencia...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. rsrsrsrsrsrsr
      Nooooo, Patri!!! me tengo que llevar bien con ella, por mi bien, es más cómodo. Anyway, SP no tiene problema de energía, aquí tienen de todo: gas, hidroeléctrica, petróleo... el problema es la gestión, rsrsrs
      Así que dejemos a La Simpática con sus nervios en casa, y a ver si abastece nuestro piso, y así pagamos menos de electricidad, rsrsrsrs

      Eliminar
  5. Ahora, como no puedo comentar en el trabajo... (porque nos tienen "capadas" algunas páginas y controlan todo lo que abrimos) tengo que hacerlo cuando llego a casa; y es un peligro porque ññññññññññ hoy son las 2 y pico de la mañana y me he ido a las cañas y uffff; rsrsrsrs. Tudo bem, eu acho que pode dar certo

    ResponderEliminar