Como ya os he contado hay una organización en SP que organiza, como su propio nombre indica, una reunión para tomar cañas todos los miércoles. Cada semana es en un bar distinto de la ciudad y pueden ir todos los españoles que quieran. En este tipo de reuniones es donde conocí a los playboys, por ejemplo. Cuando voy a estos eventos suelo pasar la mayor parte del tiempo con ·”mis amigos” (los playboys, la extremeña, su novio brasileiro y el gaditano). Aunque por un lado me da la sensación de que estoy haciendo labor comercial, en el fondo me lo paso bastante bien.
Va gente de lo más variopinta (utilicé esta palabra porque quedaba bien, pero realmente debería decir que la gente no es nada variopinta ya que la pinta que predomina es la pija, la súper pija y la más pija todavía). Hay un grupo bastante grande de personas de cierta edad (unos cuarenta y tantos o cincuenta años). Muchos son empresarios que vinieron a montar su chiringuito a Brasil; otros tienen puestos de directivos en súper empresas; otros están trabajando en multinacionales ganando una pasta... Cuando me preguntan qué hago en SP y les digo que estoy buscando trabajo me da la sensación de que algunos me miran como diciendo “y esta pringada que hace aquí en medio de nuestra vida de ricos?”. En general siempre se ofrecen a ayudarme para darles mi CV a amigos o conocidos, así que me da un poco igual la cara con la que me miren.
En uno de estos eventos conocimos a Joaquín. Joaquín es un tío que nada más verlo uno piensa “qué pinta de asqueroso y mala persona tiene este tío”. Tendrá unos cincuenta años. Discutimos sobre su edad, algunos decían que tendría cuarenta , pero yo creo que se tiñe y por eso parece más joven. ¿Y cómo es Joaquín físicamente? Pues, lleva el pelo todo engominado hacia atrás, tiene la piel morena, y viste con americana, camisa y pantalón de tela (corbata no lleva, tiene más bien un look chulo-moderno, aunque es más rancio que si fuese de traje, no sé si me explico). Mientras todos tomamos cañas, Joaquín se toma sus cócteles. Mientras todos hablamos de chorradas, Joaquín está posando y presumiendo de lo listo que es, lo bien que hace negocios, y de lo bien que le va todo en general. Nos mira a todos desde muy arriba. Joaquín es uno de los que me preguntó qué hago aquí. Cuando se lo conté me chocó la mano y me dijo:
Joaquín: Enhorabuena por tus cojones (os puede parecer que la frase es apropiada, pero su forma de decirlo me hizo sentir súper pequeñita). Yo te voy a ayudar a conseguir trabajo a cambio de una pequeña comisión... (me imagino que lo de la comisión sería de coña)
Mi amigo Gaditano dice que Joaquín era el típico al que le robaban el bocata en el cole; el típico al que le metían la cara en la fuente en el patio del recreo; el típico que no tenía amigos de pequeño; el típico pringao, vamos. Y el Gaditano y yo nos preguntamos ¿habrá alguien al que le caiga bien este tío?¿por qué la gente con tanto éxito en los negocios se encarga de pregonarlo a los cuatro vientos? ¿es realmente necesario? “Ay, Joaquín! Menudas risas nos hemos echado a tu costa. Tú sigue así, no cambies nunca que me ha hecho muy muy feliz conocerte”
Me imagino al Joaquín como una mezcla de Don Johnson (estética Corrupción en Miami) y Julián Muñoz. Por supuesto que Cachuli quería una comisión, pero seguro que no iba a consistir e dinero, ¡¡¡Aaahhhggg!!!
ResponderEliminarSí, podría ser una mezcla de esos dos y de Mario Conde... iiiiggggg
EliminarJajajajaja. Me cae la lagrimilla. Viva Joaquín! El mejor personaje sin duda. Quiero más post de este tipo ya!
ResponderEliminarSintiéndolo mucho por ti, y alegrándome mucho por mí, a Joaquín lo veo poco, y cuando lo veo intento permanecer alejada :-)
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